LOS EXPERTOS OPINAN

Dr. Antonio Guilabert

Servicio de Dermatología. Hospital Clínic de Barcelona.

En los últimos años, y coincidiendo con un una tendencia general hacia el culto al cuerpo, estamos asistiendo a un boom en lo relativo a la depilación masculina. Lo que hasta hace unos pocos años era territorio exclusivo de las mujeres, se esta convirtiendo en una práctica usual entre varones, que cada vez más consultan a los dermatólogos acerca de las técnicas más adecuadas para cada caso. Pero, ¿Cuáles son las ventajas que esgrimen los defensores de la depilación masculina? El hecho de tener el pecho, la espalda y los hombros depilados transmitiría un mensaje no verbal positivo de limpieza y de preocupación por el aspecto y la higiene corporal. Otros varones aducen que la ausencia de vello, potencia y define el aspecto visual de la musculatura del tórax y espalda, lo que daría un aspecto más atractivo. En los últimos años, los cánones de belleza masculinos proyectados en los medios audiovisuales presentan generalmente al varón ideal musculado y con el tórax depilado (películas, fotografías y pases de modelos masculinos…). Por otro lado, en verano, las personas depiladas tienen una mayor sensación de frescor e higiene, debido a la menor sudoración existente en las áreas depiladas. De hecho, algunos pacientes pueden presentar sudoración excesiva en zonas anatómicas con vello (hiperhidrosis), de modo que en algunos casos, la depilación puede ayudar a mejorar esta condición de exceso indeseado de transpiración. Existen numerosas técnicas eficaces para la depilación en el varón. El dermatólogo debe discutir con el paciente todas las opciones informando de los pros y contras de las dichos procedimientos, intentando adaptarse a las necesidades del paciente concreto (preferencias, expectativas de eficacia, necesidad de resultados rápidos, presupuesto, tipo de piel del paciente (piel sensible o normal), zona anatómica a depilar, etc…). La depilación con maquinilla y el empleo de cera son técnicas rudimentarias que en general tienen poca aceptación (dolor, técnica no permanente, consumo de tiempo). La electrolisis quema la raíz del folículo, pero tiene el inconveniente de que se trata de un tratamiento largo con riesgo de infección y cicatrices. Los lasers depilatorios requieren también de numerosas sesiones para alcanzar un resultado óptimo y en ocasiones el coste final puede ser elevado. Finalmente, los depilatorios químicos pueden suponer un tratamiento adecuado en muchos casos de varones que buscan una depilación rápida, segura, eficaz, no dolorosa y asequible. El fundamento teórico que sustenta la eficacia de estos productos es que los componentes químicos de estos artículos degradan la queratina existente en los vellos (rompiendo los puentes disulfuro), sin dañar el resto de la piel. La queratina es la proteína fundamental en la estructura del vello, de modo que su daño supone que el folículo piloso literalmente “se funda”. Existen además depilatorios químicos específicos para la piel del hombre (más gruesa, con más vello y más fuerte, que presenta más sudoración…). La crema depilatoria Veet for Men es un ejemplo de depilatorio químico pensado para las particularidades de la piel masculina. Los lugares ideales para su aplicación son la espalda, pecho, axilas, brazos y piernas. Se debe mantener durante 4 minutos y después se retira con una espátula junto con un aclarado mediante agua tibia. La piel debe prepararse previamente mediante exfoliación con un guante de crin para eliminar las “células muertas” e hidratándola lo máximo posible. Finalmente, la depilación después de un baño con agua caliente es una práctica recomendable, ya que los folículos pilosos se dilatan, lo que permite que el vello se desprenda con más facilidad.

espalda